SUmmer squash pasta

Squash can feel like an overwhelming plant. It gets so big so quickly and produces so much fruit! It can also catch diseases very quickly and be gone as fast as it came. Home gardeners sometimes struggle to make the most out of how much summer squash their plants produce, and farmers do, too! As a result, this recipe has become a standard for us when summer squash is abundant. (We can also include Chris’ famous chocolate zucchini bread in a future edition. If you want to preserve some squash for that, grate a couple pounds of it on a box grater, squeeze it out in a towel, and freeze it for later!)


Ingredients

  • 1/2 cups olive oil

  • 1 teaspoon red pepper flakes

  • 1 pound of shallots, sliced

  • 4 garlic cloves, smashed or sliced

  • 2 pounds of summer squash, cut in half lengthwise and sliced

  • 20 anchovy fillets (or however many you like!) (try subbing nutritional yeast, ground walnut, and/or ground dried mushrooms for plant-based diets!)

  • 1/2 cup of chopped hazelnuts

  • 2 Tablespoons of butter

  • 1 pound of bucatini (or other long pasta)

  • Juice of one lemon

  • fresh grated Parmesan cheese

Directions

Heat the olive oil with red pepper flakes and add shallots and garlic in a sauce pan large enough to fit the squash. Saute for 2–3 minutes until fragrant. Add summer squash and anchovies and cover. Let cook on medium heat for 20–25 minutes, stirring occasionally to mix things up. This will be your sauce, so you want things to cook really thoroughly.

While the sauce cooks, start your pasta water and cook the pasta, reserving about 1 cup of the pasta water. Put the pasta back in the pot where you cooked it.

Use an immersion blender to emulsify the squash sauce in the pot. Pour the sauce over the pasta and add 1/2 cup of pasta water. Stir to blend and add more water to achieve desired consistency. (It may be a little soupy at first; the pasta will absorb the water making for good leftovers!)

Roast the hazelnuts in butter in a small sauce pan and top your pasta with them, and with Parmesan cheese if adding it.

(Adapted from Bon Apetite)


La calabaza puede parecer una planta abrumadora. Crece tan rápido y produce tanta fruta. También puede contraer enfermedades muy rápidamente y desaparecer tan rápido como llegó. Les jardineres a veces tienen dificultades para aprovechar al máximo la cantidad de calabacín que producen sus plantas, ¡y les agricultores también! Como resultado, esta receta se ha convertido en un estándar para nosotres cuando el calabacín es abundante. (También podemos incluir el famoso pan de calabacín con chocolate de Chris en una próxima edición. Si quieres conservar algo de calabacín para eso, ralla un par de kilos en un rallador de caja, exprímela en una toalla y congélala para más tarde).


Ingredientes

  • 1/2 taza de aceite de oliva

  • 1 cucharadita de hojuelas de pimiento rojo

  • 1 libra de chalotas, cortadas en rodajas

  • 4 dientes de ajo, machacados o en rodajas

  • 2 libras de calabacín (calabaza de verano), cortada por la mitad a lo largo y en rodajas

  • 20 filetes de anchoa (¡o la cantidad que se desee!) (para dietas basadas en plantas, se puede sustituir por levadura nutricional, nuez molida y/o setas secas molidas)

  • 1/2 taza de avellanas picadas

  • 2 cucharadas de mantequilla

  • 1 libra de bucatini (u otra pasta larga)

  • Zumo de un limón

  • Queso parmesano fresco rallado

direcciones

Calienta el aceite de oliva con las hojuelas de pimiento rojo y añade las chalotas y el ajo en una cacerola lo suficientemente grande para que quepa el calabacín. Saltéalos durante 2-3 minutos hasta que desprendan aroma. Añade el calabacín y las anchoas y tape. Deja cocer a fuego medio durante 20-25 minutos, removiendo de vez en cuando para mezclar las cosas. Esta será tu salsa, así que asegúrate que todo se cocine bien.

Mientras se cocina la salsa, pon a hervir la pasta, reservando 1 taza de agua. Vuelve a poner la pasta en la olla donde la cocinaste.

Utiliza una batidora de inmersión para emulsionar la salsa de calabaza en la olla. Vierte la salsa sobre la pasta y añade 1/2 taza de agua de pasta. Remueve para mezclar y añade más agua para conseguir la consistencia deseada. (Al principio puede quedar un poco caldoso, pero la pasta absorberá el agua y quedará muy bien).

Tuesta las avellanas en mantequilla en una sartén pequeña y cubre la pasta con ellas, y con queso parmesano si lo añades.

Adaptada de Bon Appetit.

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