Salsa Verde
[Español abajo]
Tomatillos can be an intimidating ingredient if you don’t know what to do with them—indeed, we got a lot of questions last week about them! But once you unlock their potential, we hope you’ll seek them out each season going forward.
A relative of our beloved tomato and also native to Central America (though grown more commonly in the highlands), tomatillos are a nightshade with the scientific name Physalis ixocarpa, which perhaps unfortunately means “sticky bladder fruit.” Tomatillos that have filled out their husk are sweeter, while those that haven’t broken through just yet tend to be more sour. Although they can be eaten raw out of hand, heat unlocks their magic. To wit, see below for our simple salsa verde recipe, which can then be used as a base for enchiladas, as a condiment for rice, beans, burritos, tacos, or simply as a beautiful salsa to serve with chips!
We are honored to steward two varieties of tomatillo this year, both from Fedco Seeds, a cooperative based in Maine where we’re proud to be members. The first is Purple Blush, which as the name suggests has a tendency to blush a bit purple in the sun. The second is Queen of Malinalco, which hails from the small Aztec town of the same name in the Ixtapan region of Mexico state, Mexico. The fruits are oblong instead of spherical, and they have a lovely flavor and texture. We hope you enjoy this year’s bounty of tomatillos as much as we enjoy growing and harvesting them!
Ingredients
1 quart of tomatillos, husks removed
1 small onion or shallot peeled, or the white parts of a bunch of scallions sliced
1+ jalapeño or serrano pepper to taste, seeds cut out for milder flavor
1+ cloves of garlic to taste
juice of one lime
3/4 teaspoon of salt
directions
Dry roast the tomatillos, pepper, onion, and garlic on a cast iron skillet (or get a dedicated comal for this purpose!) until the tomatillos begin to blister and char, turning every 3–4 minutes
Place all the ingredients in a food processor or blender and mix to your desired texture.
Serve immediately or chill. Can be jarred and canned following safe canning practices for extended shelf stability.
Vary this recipe as you like by increasing or decreasing quantities, adding other ingredients like cilantro, quelites (which we have weekly!), roasted pumpkin or squash seeds, or even avocado.
Los tomatillos pueden ser un ingrediente intimidante si no sabes qué hacer con ellos; de hecho, la semana pasada recibimos muchas preguntas al respecto. Pero una vez que descubran su potencial, esperamos que los busquen cada temporada.
Pariente de nuestro querido tomate y también originario de América Central (aunque más comúnmente cultivado en las tierras altas), los tomatillos son una solanácea con el nombre científico Physalis ixocarpa, que quizás desafortunadamente significa "fruto de vejiga pegajosa". Los tomatillos que ya han sobrepasado la piel son más dulces, mientras que los que aún no lo han hecho tienden a ser más agrios. Aunque se pueden comer crudos, el calor desata la magia. Hay aquí una sencilla receta de salsa verde, que pueden utilizarse como base para enchiladas, como condimento para arroz, habichuela o frijoles, burritos, tacos, o simplemente como una hermosa salsa para servir con tostadas.
Este año tenemos el honor de cultivar dos variedades de tomatillo, ambas de Fedco Seeds, una cooperativa con sede en Maine de la que estamos orgulloses de ser miembros. La primera es Purple Blush (Rubor Morado), que como su nombre indica tiene tendencia a ruborizarse un poco al sol. La segunda es Reina de Malinalco, procedente de la pequeña ciudad azteca del mismo nombre en la región de Ixtapan del Estado de México. Los frutos son oblongos en lugar de esféricos, y tienen un sabor y una textura encantadores. ¡Esperamos que disfruten de la abundancia de tomatillos de este año tanto como nosotres disfrutamos cultivándolos y cosechándolos!
Ingredientes
1 pinta de tomatillos, sin cáscara
1 cebolla pequeña picada, o las partes blancas de un manojo de cebolletas cortadas en rodajas
1+ chile jalapeño o serrano al gusto, sin semillas para un sabor que pica menos
1+ dientes de ajo al gusto
zumo de una lima
3/4 cucharadita de sal
direcciones
Asar en seco los tomatillos, el pimiento, la cebolla y el ajo en una sartén de hierro fundido (¡o compra un comal especial para este fin!) hasta que los tomatillos empiecen a ampollarse, volcando cada 3-4 minutos.
Colocar todos los ingredientes en un procesador de alimentos o licuadora y mezclar hasta obtener la textura deseada.
Servir inmediatamente o refrigerar. Se puede envasar y enlatar siguiendo las prácticas seguras de enlatado para una mayor estabilidad.
Varía esta receta a tu gusto aumentando o disminuyendo las cantidades, añadiendo otros ingredientes como cilantro, quelites (¡que tenemos semanalmente!), semillas de calabaza o calabacín tostadas, o incluso aguacate.