Mtabbal Armeni
[Español abajo]
Eggplant is a larger-than-life plant. Big leaves, big fruit, big spines on the calyx attaching the fruit to the plant, and of course big flavor. It’s enchanting to walk into an established eggplant patch, and it can leave you feeling a little disoriented. In Spanish, “meterse en un berenjenal” means literally to put oneself into an eggplant patch, and it’s an idiom for getting into trouble. Gabriel García Márquez borrowed from this colloquialism when he wrote the iconic line “Amaranta was too caught up in the eggplant patch of her memories to understand those subtle apologetics.” All of these allusions hings on eggplant’s overwhelming effect.
But all of that overwhelm mellows out when you apply heat. Eggplant roasted becomes smooth, unctuous, even luxurious, and it forms the base of the famous Eastern Mediterranean dish mtabbal (a.k.a. baba ghannouj). There are as many variations to mtabbal as there are people who make it. To get your eggplant season started, Chris offers one they’re most fond of, an Armenian-Lebanese take that elevates pomegranate molasses. Bon appetit!
Makes 4-ish servings, takes 1.5h (mostly passive time)
Ingredients
Two large eggplants, poked with a fork a few times
1/2 cup tahini (or more to taste)
1 fresh tomato, chopped
1/2 cup walnuts, chopped
1–2 cloves of garlic, minced
1/4 cup of pomegranate molasses
1 teaspoon cumin
1 teaspoon of salt
pepper to taste
directions
Roast the eggplant at 450F until deflated and soft all the way through, anywhere from 30–50 minutes. Half with a knife and let cool. (If eggplant are really large, you can split them in half lengthwise at the beginning and roast them as halves.)
When able, remove the skin if desired and mash the eggplant by hand or with an immersion blender.
Stir in tahini, tomato, walnuts, garlic, pomegranate molasses, cumin, salt and pepper. Serve with pita and/or cut vegetables. Pairs well with other mezze like hummus!
La berenjena es una planta más grande que la vida. Grandes hojas, grandes frutos, grandes espinas en el cáliz que sujetan el fruto a la planta y, por supuesto, un gran sabor. Entrar en un huerto de berenjenas es encantador y puede dejarte un poco desorientado. Ya que «meterse en un berenjenal» es un modismo para referirse a meterse en líos, Gabriel García Márquez tomó prestado este coloquialismo cuando escribió la icónica frase «Amaranta estaba demasiado enredada en el berenjenal de sus recuerdos para entender aquellas sutilezas apologéticas». Todas estas alusiones aluden al efecto abrumador de la berenjena.
Pero todo ese agobio se suaviza cuando se aplica calor. La berenjena asada se vuelve suave, untuosa, incluso lujosa, y constituye la base del famoso plato del Mediterráneo oriental mtabbal (también conocido como baba ghannouj). Hay tantas variaciones del mtabbal como personas que lo preparan. Para empezar la temporada de berenjenas, Chris propone una de las que más le gustan, una versión armenio-libanesa que incorpora melaza de granada. ¡Buen provecho!
4 raciones, 1,5 horas (casi todo el tiempo pasivo)
Ingredientes
Dos berenjenas grandes, pinchadas con un tenedor varias veces
1/2 taza de tahini (o más al gusto)
1 tomate fresco, picado
1/2 taza de nueces (walnuts), picadas
1-2 dientes de ajo, picados
1/4 taza de melaza de granada
1 cucharadita de comino
1 cucharadita de sal
pimienta al gusto
direcciones
Asar la berenjena a 450F hasta que se deshinche y se ablande por completo, entre 30 y 50 minutos. Cortarlas por la mitad con un cuchillo y dejarlas enfriar. (Si las berenjenas son muy grandes, puedes partirlas por la mitad a lo largo al principio y asarlas como mitades). Cuando puedas, retirar la piel si lo deseas y triturar la berenjena a mano o con una batidora de inmersión. Incorporar el tahini, el tomate, las nueces, el ajo, la melaza de granada, el comino, la sal y la pimienta. Servir con pan de pita y/o verduras cortadas. Se combina bien con otros mezze como el hummus.