Fried Green Tomatoes
[Español abajo]
As tomatoes slow down, there is less likelihood that the fruit on the plants will get fully ripe. But they can be enjoyed green with this classic southern staple, which calls for green tomatoes because they are firmer and hold up to the frying process better than ripe tomatoes.
This recipe is adapted from Southern Living
INGREDIENTS
1 egg, lightly beaten
1/2 cup all-purpose flour, divided
1/2 cup buttermilk
1/2 cup cornmeal
1 tsp. salt
1/2 tsp. pepper
3 green tomatoes, cut into 1/3-inch slices
Vegetable oil
directions
Mix together egg and buttermilk; set aside. Combine 1/4 cup all-purpose flour, cornmeal, 1 teaspoon salt, and pepper in a shallow bowl or pan.
Dredge tomato slices in remaining 1/4 cup flour; dip in egg mixture, and dredge in cornmeal mixture.
Pour oil to a depth of 1/4 to 1/2 inch in a large cast-iron skillet (or a non-stick if you don’t have a cast iron!); heat to 375°F. Drop tomatoes, in batches, into hot oil, and cook 2 minutes on each side or until golden.
Drain on paper towels or a rack. Sprinkle hot tomatoes with salt, and enjoy!
If you somehow don’t eat them all, these can be refrigerated up to two days and re-fried to crisp.
A medida que los tomates se ralentizan, hay menos probabilidades de que los frutos de las plantas maduren del todo. Pero se pueden disfrutar verdes con este clásico sureño, que requiere tomates verdes porque son más firmes y aguantan mejor el proceso de fritura que los tomates maduros.
Esta receta es una adaptación de Southern Living
Ingredientes
1 huevo, ligeramente batido
1/2 taza de harina común, dividida
1/2 taza de suero de leche
1/2 taza de harina de maíz
1 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de pimienta
3 tomates verdes, cortados en rodajas de 1/3 de pulgada
Aceite vegetal
direcciones
Mezclar el huevo y el suero de leche; reservar. Mezclar 1/4 de taza de harina para todo uso, harina de maíz, 1 cucharadita de sal y pimienta en un recipiente poco profundo o en una sartén.
Rebozar las rodajas de tomate en el 1/4 de taza de harina restante; pasarlas por la mezcla de huevo y rebozarlas en la mezcla de harina de maíz.
Vertir aceite hasta una profundidad de 1/4 a 1/2 pulgada en una sartén grande de hierro fundido (o de no-pegar si no tienes hierro fundido); calentar a 375°F. Colocar los tomates, por tandas, en el aceite caliente y cocinarlos 2 minutos por cada lado o hasta que estén dorados.
Escurrir sobre toallas de papel o una rejilla. Espolvorear los tomates calientes con sal y ¡a disfrutar!
Si no se los comes todos, puede refrigerarlos hasta dos días y volver a freírlos para que queden crujientes.